Un ente fiscalizador transparente, fomenta y promueve la rendición de cuentas ante la ciudadanía y proporciona información sobre lo que está realizando y sobre sus planes de actuación, permitiendo el acceso a la información pública de manera sencilla y clara, creando valor económico o social a partir de los datos ofrecidos libremente.

Asimismo, una fiscalización colaborativa y participativa, implica y compromete a los ciudadanos y demás agentes en la revisión de los recursos públicos, con respeto a su correspondiente ámbito competencial, beneficiando al ente auditor con el conocimiento y experiencia de los ciudadanos. Por tanto, impulsa y orienta actuaciones que aumentan el protagonismo e implicación de la sociedad en la fiscalización y rendición de cuentas.

El Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado, en su Plan Estratégico 2014-2020, establece en su Eje 3, “Fortalecimiento a la Transparencia y Rendición de Cuentas”, su Objetivo General 3.1., donde se contiene: transparentar a la ciudadanía, con estricto apego a la norma, la función de fiscalización y sus resultados tangibles, mientras que en el objetivo específico 3.1.6, se alude: aprovechar las tecnologías de la información para fortalecer la transparencia y el acceso a la información.